Trucos y Consejos

Crítica a la mejor tarta de queso del mundo (Sabina)

tarta de queso

Bueno, bueno, bueno… Primero, y antes de hacer de Chicote, me gustaría gritar algo a los cuatro vientos. ¡Qué orgulloso me siento de ver a Sabina Pons disfrutar las mieles de la victoria!

Desde un punto de vista más egoísta, por fin mis lecciones comienzan a dar resultado. Pero como nada es perfecto, vamos a la crítica constructiva de esa tarta de queso tan exitosa.

Antes de nada, me gustaría hacer una precisión sobre las tartas de queso y sus dos estirpes principales:

  • Cocinadas: Normalmente llevan huevo, leche, edulcorantes, aromatizantes… Todo ello mezclado con diferentes tipos de quesos y horneados posteriormente en una base de masa (habitualmente pastas sablé o brisas). Es el caso del «Flaó» ibicenco. También las hay cocinadas en un molde o recipiente sin base y donde se sirven posteriormente, como nuestra «Greixonera de brossat». En estas recetas los quesos pueden ser desde tiernos a mezclas más explosivas donde se introducen porcentajes de queso semicurado o curado, de oveja o cabra.

 

  • Sin cocinar: En estas versiones los quesos siempre son cremosos, tiernos y suaves. Se elaboran mezclando el queso con natas montadas o semimontadas, edulcorantes, aromatizantes y gelatinas de diferentes tipos. Por ello, son tartas donde lo que necesitamos posteriormente es frío y no calor. La base de estas tartas suele ser esa clásica galleta molida y mezclada con mantequilla.

 

Explicado esto, vayamos a ver los posibles errores que mi hermosa, simpática y especial partenaire ha cometido pese a su sensación de victoria.

  1. A primera vista, el color final de la tarta no es el adecuado. El problema reside en la temperatura del horno, que era algo fuerte. Las tartas que han de cuajar es mejor hacerlas a menos temperatura 160/170. De este modo se suele aumentar unos minutos la cocción pero te aseguras no tostar demasiado la superficie.
  2. Como he explicado, la base de galleta se ha concebido para tartas no cocinadas. La galleta ya está cocida y si la introducimos en el horno corremos el gran riesgo de quemarla. Además, al ser una tarta pesada, la base no aguanta el peso y al cortarla se nos romperá toda. Lo normal es que fuera de pasta brisa.
  3. Y por último explicar que es verdad que este tipo de tartas se suele cubrir con algún tipo de confitura o mermelada. De esta forma compensamos con sabores algo ácidos o ligeramente amargos la pesadez del queso. A su vez, con ello se esconden los posibles defectos de la superficie.… ¿Verdad Sabina?

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