UNA EXTRATERRESTRE EN LA COCINA

Llampuga estilo Meg Ryan

llampuga

Habitualmente publico en mi página de Facebook comentarios acerca de la actualidad política, de la gestión de los transportes públicos o el servicio de basuras de mi ciudad, del feminismo o de lo que sea noticia en ese momento. Mis amigos -la mayoría mallorquines, como yo-, haciendo honor a su fama de lacónicos, intervienen poco y, a veces, nada. El otro día, sin embargo, aprovechando la llegada de los primeros ejemplares de llampuga a los mercados, publiqué una foto tomada en uno de los puestos de pescadería del Mercat de l’Olivar de Palma con el siguiente pie de foto: “Un pez sobrevalorado”. Ah, amigos míos. Ardió la mecha del ser apasionado que se esconde en el interior de cada mallorquín taciturno y mi página empezó a crepitar de actividad: que si carezco de cultura culinaria, que si es el pescado por excelencia de la gastronomía isleña, que si es un manjar de dioses, que si Manolete, si no sabes torear pa qué te metes…

llampuga-sabina-pons
Así me quedó la llampuga.

Lo cierto es que la llampuga (de “llamp”, rayo) es un animal voraz, inteligente y veloz que alcanza una dimensión mítica en Mallorca, donde se convierte en almuerzo obligado en cuanto llega el otoño y se abre la veda de su pesca. A mí no me entusiasma, si bien admito que mi paladar, en lo que se refiere al pescado, no evoluciona desde el lenguado meuniere de mi infancia.

También es cierto que desde que me propuse aprender a cocinar sabía que llegaría el día en el que me tendría que enfrentar a una receta de pescado y por fin está aquí. El primer paso fue acudir a los puestos de  pescadería del mercado, que llevaba evitando desde 1998. Inmersa en un ejercicio de mindfulness, traté de apartar los pensamientos negativos para concentrarme en la belleza de los colores de las escamas, en el olor a mar y alga que inundaba el recinto, en el rumor alegre de las voces de los vendedores.

Atraída por las facciones gráciles de una vendedora rubia, muy parecida a Meg Ryan, me acerqué a su puesto, le pedí un ejemplar mediano de llampuga y le rogué que me facilitara una receta sencilla. Mientras arrancaba sin asomo de disgusto las vísceras púrpuras del animalito, la pescadera de rizos rubios me aleccionó de la siguiente manera:

  1. A ver, reina, cuando llegues a casa precalientas el horno a 180 grados y preparas la bandeja cubriéndola con papel vegetal.
  2. Luego colocas estos dos lomitos tan hermosos de LLAMPUGA, TRES TOMATES cortados por la mitad, unos CHAMPIÑONES ENTEROS, y metes la bandeja en el horno a media altura.
  3. Lo dejas hornear durante 20-25 minutos.
  4. Mientras, en un mortero, picas unas HOJAS DE PEREJIL, DOS DIENTES DE AJO, UN BUEN CHORRO DE ACEITE Y UN POCO DE SAL.
  5. En una sartén, calientas bien el aceite y fríes TRES PIMIENTOS ROJOS previamente cortados a tiras. (Por ahí sí que no pasé: soy de las que piensan que los pimientos verdes tienen un sabor amoroso y confortable, en comparación con el regusto abrupto de los pimientos rojos).
  6. Sacas el pescado del horno, viertes un chorrito del picadillo de ajo y perejil por encima y emplatas junto a la verdura.

La fotografía que acompaña a la receta os dará una idea del resultado: sinceramente, creo que el pescado quedó un poco seco y que los pimientos nadaban en aceite. Cuando le comenté esto último a Mari Carmen, mi compañera de trabajo, me dijo: “Pero, mujer, tienes que sacar los pimientos de la sartén con una espumadera y dejarlos reposar sobre papel de cocina para que absorba el exceso de grasa”. “¡Aaaaaaaah!”, contesté yo y me quedé pensando en las miles de pequeñas cosas que me quedan por aprender.

Hasta la próxima receta, chicos.

Quizá te interese ...

[La venganza del verano] Caminantes antes de GOT

SABINA PONS

Muy buena la ensaladilla rusa

SABINA PONS

Bacalao al pil pil después de los cincuenta

SABINA PONS

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. Aceptar Leer más